Este conocimiento milenario tiene como principal objetivo que el niño pueda desarrollar de manera integral sus potenciales psico-motrices, emocionales e intelectuales para un crecimiento más equilibrado y armonioso.
El arte marcial es transmitido como un juego lo que le permite al niño asimilar valiosos conocimientos en una atmósfera divertida, dinámica, no violenta y no competitiva. Todo es aprendido de manera muy simple, concisa y directa.
Nuestra escuela está basada en el modelo familiar por lo que es muy apreciado y cultivado el vínculo con los padres de los alumnos. Por otro lado, se concibe al orientador como un colaborador y guía del niño en su crecimiento, educación y evolución.
La práctica de arte marcial desde la niñez ha demostrado beneficios en muchos aspectos: el desarrollo corporal, la coordinación, la seguridad personal, el conocimiento y control de las emociones, y mayores y mejores resultados en el estudio, son algunos ejemplos.