El masaje Lomi Lomi tiene su origen
en los antiguos sanadores hawaianos, que a través de la filosofía Huna
trataban el cuerpo y la mente. Este masaje tradicional combina el trabajo
del terapeuta, realizado casi exclusivamente con los antebrazos, con la
gemoterapia y la aromaterapia.
El Lomi Lomi es una de las
formas más profundas que existen de masajear el cuerpo y su objetivo es
conseguir la armonía total trabajando todos los músculos y facilitando el
paso de los fluidos energéticos. La clave de este masaje está en actuar al
mismo tiempo sobre zonas distantes del cuerpo, ya que al cerebro le cuesta
concentrarse en dos áreas diferentes y se deja llevar por un balanceo
rítmico.
La gemoterapia caliente en zonas energéticas y
reflexógenas y la utilización de aceite de coco convierten al Lomi Lomi en
un festín para los sentidos. Es altamente
recomendado para prevenir la tensión corporal, eliminar el stress, la
depresión, y estimula la circulación linfática, estrechando los músculos y
movilizando las articulaciones. Una terapia que trata al mismo tiempo los
niveles físico, emocional, mental y espiritual del ser humano, logrando
una suave pero intensa relajación.