Si analizásemos el tiempo que dedicamos diariamente a comunicarnos, caeríamos en la cuenta de los beneficios que pueden aportarnos la adquisición de hábitos (como la escucha activa) en este terreno.
En la cultura occidental, quizá sean el diálogo y la conversación los tipos de comunicación más habituales, los más básicos. En ellos vertimos e intercambiamos pensamientos, sentimientos, emociones y valores. Hay una habilidad básica para conseguir que la comunicación funcione: la escucha activa. De hecho, es algo que puede determinar en gran medida nuestra propia felicidad y eficacia.
Todos pensamos que escuchar es importante, pero, ¿cuántas personas lo hacen bien?. Mucha gente centra su atención en lo que va a decir después de que termine de hablar la otra persona. Ni siquiera intentan comprobar lo que creen haber oído, y mucho menos reconocer el tono o los matices emotivos. Se trata de errores fundamentales a la hora de emplear esta habilidad básica. Con independencia de los estudios que hayamos cursado o de nuestra experiencia, debemos aprender a escuchar.
Objetivos
Considerar la importancia de mejorar la capacidad de escucha e intercomunicación.
Mejorar la calidad de la comunicación de los participantes.
Programa:
MODULO 1. ¿Qué es la Escucha Activa?.
MODULO 2: ¿Por qué es tan importante la Escucha Activa?.