El aumento de la población mundial y el consiguiente aumento de las
actividades económicas del hombre ha causado en muchas regiones del
mundo una degradación del ambiente natural viéndose afectados el aire,
el agua y en consecuencia los suelos fértiles.
El agua no sólo es usada en la producción de alimentos, sino también
en la industria secundaria, la industria terciaria y en la industria
de la información/comunicación, y su uso se debe a los atributos
propios como lo son su poder disolvente, como medio de transporte y a
sus propiedades calóricas.